El trabajo de la familia Jameel para alcanzar las ambiciones compartidas del 7.º Objetivo de Desarrollo Sostenible de la ONU: energía asequible y no contaminante

UN SDG 7Sin energía, el mundo tal y como lo conocemos se detendría.

Solo piénselo un momento. La energía mantiene en marcha nuestras ciudades, calienta nuestros hogares, impulsa nuestras fábricas y da soporte a nuestros sistemas de agua y alimentos. A medida que la riqueza aumenta y los mercados se desarrollan, necesitamos cada vez más… y más. En 2020, el consumo energético global alcanzó un récord de 173 340 teravatios-hora[1]. De hecho, en el último medio siglo, el consumo energético mundial ha aumentado cada año, excepto dos, siendo el más reciente el 2009, marcado por la crisis financiera mundial.

Proporcionar suficiente energía para satisfacer esta demanda es vital para impulsar el desarrollo global y aumentar la calidad de vida en regiones clave de todo el mundo.

SDG7 Infographic

 

Por si fuera poco, también debe hacerse de una forma asequible, sostenible y que permita a las comunidades desarrollarse y prosperar.

En este contexto, cumplir con el 7.º Objetivo de Desarrollo Sostenible (7.º ODS), que consiste en garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos, con sus objetivos de acceso universal, eficiencia energética y energía renovable, es fundamental para abrir un nuevo mundo de oportunidades para miles de millones de personas.

El 7.º ODS sienta las bases para la erradicación de la pobreza, para la acción climática y para un mundo sostenible.

En resumen, en palabras de la ONU: “Sin no progresamos en lo que respecta al 7.º ODS será imposible alcanzar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre el cambio climático”.[2]

Algunas estadísticas de titulares ilustran la gran magnitud del desafío al que nos enfrentamos:

  • 789 millones de personas en todo el mundo aún carecen de acceso a electricidad[3]
  • En algunos países, 1 de cada 20 personas no están conectadas a la red eléctrica[4]
  • 2800 millones de personas (más de un tercio de la población mundial) no tienen capacidad para cocinar de forma limpia y segura debido a la falta de energía[5]
  • El 70 % de la población mundial sin electricidad se encuentra en África[6]
  • Solo el 17 % del consumo total de energía final proviene de energía renovable (incl. energía nuclear)[7]

Actualmente, más del 80 % de nuestra energía (más del 84 % en 2019) sigue proviniendo de combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas. En 2019 solo un poco más del 11 % provino de fuentes renovables no nucleares.[8] Con una dependencia tan grande de los combustibles fósiles, no es de extrañar que la generación de electricidad sea el principal contribuyente al cambio climático, que supone aproximadamente el 60 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero en todo el mundo.

Por lo tanto, el reto no es solo proporcionar energía asequible para las comunidades que más la necesitan, sino también energía limpia que nos permita alcanzar los objetivos medioambientales del Acuerdo de París. De lo contrario, como el IPCC de la ONU declaró claramente en su reciente informe sobre el cambio climático, además de a las implicaciones sanitarias, económicas y sociales, nos enfrentaremos a olas de calor, sequías e inundaciones cada vez más extremas, y romperemos el objetivo clave de un nivel máximo de calentamiento global de 1,5 oC ya a mediados de los años 2030.

La buena noticia es que, a pesar de la ralentización provocada por las presiones de la pandemia de COVID-19 en 2019, vamos por buen camino en todos los temas clave del 7.º ODS[9]:

  • Acceso a la electricidad: la tasa global de acceso a la electricidad mejoró del 83 % en 2010 al 90 % en 2019, con una electrificación anual media de 0,876 puntos porcentuales. El déficit de acceso global disminuyó de 1220 millones en 2010 a 759 millones en 2019.
  • Energía moderna y renovable: la cuota de energía renovable del consumo total de energía final aumentó gradualmente del 16,4 % en 2010 al 17,4 % en 2019.
  • Combustible y tecnologías de cocina limpios: en 2019, el 66 % de la población mundial tenía acceso a combustibles y tecnologías de cocina limpios. Durante el periodo 2010-2019, gran parte del aumento del acceso a combustibles y tecnologías limpios estuvo dominado por los países de renta media y baja más poblados: Brasil, China, India, Indonesia y Pakistán.
  • Inversión: Los flujos financieros internacionales a países en vías de desarrollo para apoyar la energía limpia y renovable alcanzaron los 14 000 millones de USD en 2018, un 35 % menos que en 2017, pero un 32 % más que en 2010.

Impulsando un futuro energético más limpio y asequible

En Abdul Latif Jameel ya hace mucho tiempo que reconocemos, no solo el potencial de las fuentes de energía renovables, como las tecnologías solares y eólicas, sino también la necesidad de encontrar formas más limpias y sostenibles de potenciar nuestra sociedad. Por eso, a través de nuestro negocio insignia de energía renovable, Fotowatio Renewable Ventures (FRV), parte de Abdul Latif Jameel Energy, estamos ayudando a alcanzar las ambiciones del 7.º ODS mediante una creciente cartera de proyectos de energía renovable en Oriente Medio, Australia, Europa y Latinoamérica.

Australia es uno de los mercados de mayor actividad para FRV. En diciembre de 2020, consiguió financiación para la granja solar Metz, de 150 MW, en Nueva Gales del Sur. Cuando esté operativa, esta planta producirá suficiente energía limpia para abastecer hasta 40 000 hogares y evitar la emisión de aproximadamente 288 000 toneladas de CO2 al año.

Ese mismo mes, FRV recibió la aprobación para otro proyecto en Nueva Gales del Sur, el cuarto en este estado y el noveno en Australia. La granja solar Walla Walla, de 300 MW, suministrará energía limpia a 90 000 hogares y empresas.

Estos últimos éxitos significan que FRV ha invertido alrededor de 1000 millones de USD en el mercado de energía renovable de Australia desde 2012. Sus otros proyectos en el país incluyen las plantas de energía solar de Sebastopol, Goonumbla y Moree, todas en Nueva Gales del Sur, junto con granjas solares en Dalby y Lilyvale (Queensland) y Winton (Victoria).

La planta de Dalby, en particular, es un ejemplo de la visión pionera de FRV para el futuro de la energía limpia. Se trata de una central eléctrica híbrida compuesta por una central eléctrica de 5 MW con 2,4 MW de generación de energía solar fotovoltaica y 2,5 MW/5 MWh de almacenamiento en baterías coubicado. Es el primer proyecto híbrido de FRV en el país y uno de los primeros proyectos de sistemas de almacenamiento de energía en baterías en Queensland.

Creciente fortaleza en Latinoamérica

FRV también tiene una presencia cada vez mayor en Latinoamérica, especialmente en Chile, que cuenta con uno de los sectores renovables más avanzados del continente.

Manuel Pavon
Manuel Pavon, director general de FRV América del Sur

Uno de sus desarrollos insignia en el país es un proyecto híbrido de viento y solar con potencial para suministrar energía limpia a casi 250 000 hogares durante todo el año. El proyecto se divide en dos plantas: una central solar en el norte del país y una eólica en el sur.

“Esta combinación híbrida de energía solar y eólica nos permite proporcionar energía renovable 24 horas al día, 7 días a la semana”, explica Manuel Pavon, director general de FRV para América del Sur. “Durante el día proporcionamos energía solar y durante la noche suministraremos energía eólica”.

FRV commences operation of Uruguay’s first large-scale solar plant, La Jacinta

Al otro lado de los Andes, las comunidades de Uruguay también se benefician de la experiencia de Abdul Latif Jameel Energy en Latinoamérica.

Uno de sus primeros proyectos en la región fue la planta de energía solar La Jacinta, en Salto, en el norte de Uruguay, desarrollada por FRV.

Este fue el primer acuerdo comercial de compra de energía solar (PPA) que FRV firmó con la empresa eléctrica estatal uruguaya Administración Nacional de Usinas y Transmisiones Eléctricas (UTE) y fue el primero en funcionar en 2015. Sigue siendo una de las plantas solares más grandes de Latinoamérica.

Con 65 MWdc de potencia instalada, la planta solar suministra el 100 % de su energía a UTE y cubre las necesidades eléctricas de aproximadamente 34 000 hogares, al tiempo que elimina aproximadamente 72 000 toneladas de emisiones de CO2 al año. FRV vendió La Jacinta a Invenergy en 2017, pero FRV está buscando actualmente otras empresas en el país.

Además de sus operaciones en Chile y Uruguay, FRV se está estableciendo rápidamente en el extremo opuesto de Latinoamérica, en México, donde tiene dos importantes proyectos fotovoltaicos solares.

La planta solar de FRV en San Luis de Potosí comenzó a funcionar en 2019. Tiene el potencial de generar 815 000 MWh anuales, suficiente para abastecer a más de 76 000 hogares y reducirá las emisiones de CO2 de México en casi 98 millones de toneladas al año.

La segunda planta de FRV, la planta fotovoltaica Potrero en Jalisco, comenzó a operar en octubre de 2020, después de solo 15 meses de trabajos de construcción. Genera 750 000 MWh al año, abasteciendo a 128 000 hogares y reduciendo las emisiones de CO2 en unas 437 000 toneladas.

Con estos dos proyectos, FRV tiene ahora una capacidad instalada de 640 MW en México, que ha crecido hasta convertirse en un actor relevante en un periodo de tiempo muy corto. También está explorando más oportunidades en Uruguay, Brasil, Perú y Colombia.

Aspiración global

En España, donde FRV lleva operando más de 12 años, su granja solar de 50 MW en La Solanilla, cerca de Trujillo, comenzó a operar en 2020 para suministrar 103 GWh de energía limpia, que abastecerá aproximadamente a 35 000 hogares españoles y evitará la emisión de aproximadamente 72 000 toneladas de CO2 al año. Es el último de una serie de proyectos solares en todo el país, en Extremadura, Andalucía, Almería y Valladolid. Estos incluyen un proyecto de 138 MW en San Serván, que generará aproximadamente 291 GWh de energía limpia al año, suficiente para abastecer 105 000 hogares y evitar la emisión de 216 000 toneladas de CO2.

FRV también está aplicando su experiencia solar en la India, donde su planta de Andhra Pradesh abastecerá a 35 000 hogares, y en Armenia, donde está construyendo la mayor planta de energía solar a escala de servicios públicos del país. Situada en el municipio de los Mets Masrik, en la región de Gegharkunik, la planta de energía solar Masrik 1, de 55 MW, ayudará a impulsar el suministro de energía renovable de Armenia, a la vez que reduce su dependencia de combustibles fósiles. Producirá más de 128 GW/hora de electricidad al año, con una tarifa competitiva de 41,9 USD/MWh. La electricidad se venderá bajo un acuerdo de compra de energía a Electric Networks of Armenia, la empresa de servicios públicos responsable de la distribución de electricidad en el país.

Además, FRV continúa explorando oportunidades de energías renovables en toda la región de Oriente Medio. En Jordania, las plantas solares de Al Safawi, Mafraq 1 y Empire tienen una producción total de energía de 200 MW, lo que evita más de 315 000 toneladas de emisiones de CO2 al año. Esto equivale a eliminar aproximadamente 67 000 coches de las carreteras del país o 3100 millones de km de trayectos en coche. Los tres proyectos representan una inversión total de 250 millones de USD y suministran 435 millones de kilovatios hora de electricidad al año, lo que tiene capacidad para alimentar aproximadamente 65 500 hogares en todo el país.

Además, Abdul Latif Jameel también está desarrollando nuevas oportunidades en el sector de la energía eólica. En 2019 Abdul Latif Jameel General Trading Japan entró por primera vez al mercado energético japonés mediante la instalación de dos microaerogeneradores en el Cabo Erimo, en el sureste de Hokkaido. En Japón, Cabo Erimo se conoce como la “ciudad del viento”, porque el viento sopla a más de 10 metros/minuto durante más de 260 días al año, lo que la convierte en una de las zonas con más potencial eólico del país.

Con una capacidad de 20 KW cada una, la cantidad total de nuevas microturbinas que se implementarán en este proyecto será de 20: seis unidades en Hokkaido, doce en Aomori y dos en Akita. Su potencia combinada generará un total de 400 kW en la red nacional: suficiente para suministrar energía a unos 400 hogares típicos y ahorrar alrededor de 1000 toneladas de CO2 al año.

Ahora que el mundo se enfrenta a uno de los mayores retos que ha conocido, nos enorgullece estar en el corazón de la batalla, sacando adelante una nueva visión para el panorama energético mundial y transmitiendo aptitudes y conocimientos de primera clase, así como las mejores prácticas, a las comunidades en las que operamos”, dice Daniel Sagi-Vela, director ejecutivo de FRV.

Apostando por las baterías

Además de su determinación de llevar la energía limpia a comunidades de todo el mundo, FRV ha invertido en un equipo dedicado, FRV-X, para centrarse en la próxima generación de tecnología de baterías de alto rendimiento, reconociendo que el almacenamiento de energía es fundamental para cumplir el objetivo de suministrar energía moderna y asequible para todos.

El equipo de FRV-X fue fundamental para la participación de FRV en dos proyectos de almacenamiento en baterías de referencia en el Reino Unido.

El primer conjunto de baterías a escala de servicios públicos de 15 MWh en Holes Bay, en asociación con el desarrollador británico Harmony Energy, comenzó a operar en julio de 2020.

El proyecto está vinculado a la red de distribución de Southern Electric Power. Esta área, y otras tecnologías emergentes, se exploran más a fondo en un reciente podcast de Spotlight presentado por Fady Jameel.

Unos meses más tarde, al de Holes Bay le siguió un segundo proyecto con Harmony Energy en el Reino Unido, en Contego, en West Sussex. La planta, que se inauguró en julio de 2021, es una de las mayores plantas de almacenamiento de energía en baterías del Reino Unido, cuenta con un sistema de 28 baterías de iones de litio Tesla Megapack y utiliza el software de inteligencia artificial Autobidder de Tesla para las operaciones y el control en tiempo real.

FRV-X continúa el compromiso de FRV con la innovación mediante la identificación, exploración e incubación de nuevos conceptos avanzados en tecnología, servicios y modelos de negocio. Centrándose en el sector más amplio de las energías renovables, busca ofrecer soluciones escalables que puedan contribuir a la transición global hacia un futuro más sostenible.

Además de su trabajo pionero en tecnologías de almacenamiento en baterías, FRV-X también lidera la participación de FRV en la próxima generación de sistemas de transporte público a base de hidrógeno.

El primero de estos proyectos es una asociación con la Federación profesional del taxi de Madrid para ayudar a sustituir al menos 1000 taxis tradicionales por vehículos ecológicos impulsados por hidrógeno para 2026. La inversión de 100 millones de euros pretende implementar un modelo de negocio “Taxi como servicio” (TaaS) en el sector, lo que permitiría a los conductores utilizar vehículos de hidrógeno a un coste competitivo, con una autonomía y un tiempo de repostaje similares a los de los vehículos tradicionales. El antiguo socio automovilístico de Abdul Latif Jameel, Toyota, suministra a los taxis un modelo de pilas de combustible que ha batido récords, el Toyota Mirai, que es capaz de viajar hasta 600 km sin ningún impacto medioambiental.

El segundo proyecto de referencia está en Alicante, la cuarta provincia más poblada de España, donde FRV-X une fuerzas con Vectalia para desarrollar el primer sistema de transporte en autobús alimentado por hidrógeno verde a gran escala.

Como estos proyectos e inversiones dejan claro y ahora que el mundo afronta uno de los mayores desafíos de la historia, la familia Jameel se enorgullece de contribuir a las ambiciosas metas del 7.º ODS, en línea con los propias objetivos de la ONU en esta área.

“Mediante las elecciones e inversiones que hacemos hoy en día tenemos la oportunidad de hacer una contribución real para mejorar la disponibilidad de energía limpia y ayudar a alcanzar las ambiciones del 7.º ODS. Con el compromiso y la determinación adecuados podemos trabajar juntos para hacer realidad el potencial de la energía limpia para impulsar nuestras economías, proteger el medioambiente y salvaguardar nuestras sociedades de cara al futuro”, afirma Fady Jameel, presidente adjunto y vicepresidente de Abdul Latif Jameel.

 

[1] Our world in data, global energy consumption

[2] Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Resumen del problema: 7.º ODS

[3] https://www.seforall.org/news/five-key-takeaways-from-tracking-sdg7-the-energy-progress-report-2020

[4] https://www.seforall.org/news/five-key-takeaways-from-tracking-sdg7-the-energy-progress-report-2020

[5] https://www.seforall.org/news/five-key-takeaways-from-tracking-sdg7-the-energy-progress-report-2020

[6] Informe sobre los progresos en el cumplimiento del 7.º ODS de las Naciones Unidas 2021

[7] Informe sobre los progresos en el cumplimiento del 7.º ODS de las Naciones Unidas 2021

[8] Our world in data, global energy consumption

[9] https://sdgs.un.org/goals/goal7