La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) cita la escasez de agua como uno de los principales desafíos para el desarrollo sostenible[1] de nuestra sociedad. Aunque tradicionalmente se consideraba que la desalinización era la principal solución, los recientes desarrollos en la industria del tratamiento de aguas residuales parecen estar listos para transformar la contribución de la reutilización de aguas residuales para satisfacer nuestras necesidades de agua.

La empresa de consultoría global McKinsey & Company dice que el agua es tan importante para la economía mundial como el petróleo o los datos[2]. Esto puede sonar extraño, teniendo en cuenta que el agua es el recurso más abundante en el planeta. Sin embargo, desafortunadamente, solo el 1 % es apto para el consumo humano. El 97 % es agua del mar y otro 2 % incluye el hielo o nieve alrededor de los polos.[3].

Esta situación se ve agravada por el hecho de que nuestra demanda de agua supera con creces el suministro. Para 2050, se espera que la demanda de agua de la agricultura, la industria y el uso doméstico crezca en más del 50 %, ya que tendrá que abastecer a una población mundial estimada de 10 mil millones[4].

Casi el 25 % de las 410 cuencas hidrográficas del mundo (los puntos más bajos a donde fluye el agua de las áreas más altas) están ya “altamente estresadas”, con extracciones anuales que exceden el suministro en un 40 %. Alrededor de la mitad se encuentran en tres países con una gran demanda de agua: Estados Unidos, India y China. Las estimaciones sugieren que para 2030 el suministro global de la cuenca hidrográfica podría disminuir en un 10 %, y para 2050 en un 25 %[5].

ALJ Stressed Water Basins

Este pronóstico para 2030 se refleja también en el último Informe sobre el Desarrollo Mundial de los Recursos Hídricos del Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos[6] (WWAP) de la Unesco. Se prevé que el 50 % de la población mundial sufrirá estrés hídrico y que, si no cambiamos nuestros niveles actuales de consumo, para ese mismo año la demanda superará al suministro en un 40 %. Solo en África subsahariana, la demanda aumentará en un 283 % hasta 2030, en comparación con 2005[7]. Esto generará escasez de agua incluso en áreas donde ahora es abundante.

El riesgo del agua no es una preocupación que deba abordarse en un futuro incierto”, declara McKinsey & Co. en su informe, “Agua: Una prioridad humana y empresarial”. “El suministro de agua dulce ha disminuido constantemente, mientras que la demanda no ha dejado de crecer. En el siglo XX la población mundial se cuadruplicó, pero el uso del agua se multiplicó por seis.”

También hay un coste económico. Es muy probable que el impacto social y las consecuencias de la escasez de agua sean graves. Los expertos del Banco Mundial creen que para 2050 la escasez de agua, exacerbada por el cambio climático, podría costarles a algunas regiones hasta el 6 % de su producto interno bruto, al tiempo que estimula la migración y genera conflictos[8]. En contraste, los impactos negativos del cambio climático en el agua podrían neutralizarse con mejores decisiones políticas. Hay algunas regiones que prevén mejorar sus tasas de crecimiento hasta en un 6 % gracias a una gestión más acertada de los recursos hídricos (ver el diagrama a continuación).

ALJ Water Scarcity GDP
“Independientemente de la magnitud del futuro déficit hídrico mundial y, sobre todo, local, es probable que la escasez de agua limite las oportunidades de crecimiento económico y la creación de empleos decentes en las próximas décadas”, advierte al WWAP en su informe sobre el desarrollo del agua.

El efecto dominó

El problema de la escasez de agua no es un riesgo aislado: está intrínsecamente vinculado a una gran variedad de desafíos globales. Entre las principales metas de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas (ONU) están agua limpia y saneamiento (ODS 6), acción por el clima (ODS 13), energía asequible y no contaminante (ODS 7) y hambre Cero (ODS 2). Cada uno de ellos tiene un efecto considerable sobre los demás.

ALJ Sustainable Development Goals
En su Informe de Riesgos Globales 2020, el Foro Económico Mundial cita la crisis del agua como el quinto riesgo principal debido a la gravedad de su impacto. El cuarto es el clima extremo, como las tormentas, y el primero, el cambio climático[9].

Los efectos devastadores del cambio climático (ODS 13) sobre nuestros suministros de agua no se pueden poner en duda, en vista de las sequías, la escasez de agua y los desastres naturales causados por las lluvias e inundaciones impredecibles. La FAO estima que, “por cada grado de calentamiento global, el 7 % de la población mundial experimentará una disminución del 20 % o más en los recursos hídricos renovables”[10].

 

Tampoco puede subestimarse el vínculo entre el agua limpia y la salud (ODS 3). A nivel mundial, se estima que hasta el 60 % de las enfermedades están relacionadas con el agua.[11]. El Informe sobre el Desarrollo Mundial de los Recursos Hídricos del WWAP es aún más claro en sus conclusiones.

En él se afirma que “cumplir el derecho humano al agua segura y suficiente y a un saneamiento adecuado mejoraría la salud y la calidad de vida de millones de personas, no solo de los más pobres”.[12]

Los pronósticos más conservadores estiman que el agua y el saneamiento inadecuados causan casi dos millones de muertes evitables cada año, la mayor parte de niños menores de cinco años.

Además, una mejor gestión de los recursos hídricos reduciría la propagación de enfermedades transmitidas por vectores y garantizaría que los lagos y ríos utilizados para la recreación no contengan niveles nocivos de contaminación fecal o floraciones de algas. Esto podría salvar muchas vidas y tendría amplios beneficios económicos directos e indirectos. Muchas enfermedades transmitidas por los alimentos también están relacionadas con la mala calidad del agua utilizada en la producción alimentaria, el procesamiento posterior a la cosecha o la preparación de los alimentos. Estimaciones recientes sugieren que el área total de tierra agrícola cerca de los centros urbanos irrigados en su mayoría por aguas residuales urbanas no tratadas ha alcanzado aproximadamente 36 millones de hectáreas, un tamaño equivalente al de Alemania[13].

Desalinización: la solución tradicional

Tradicionalmente, la principal solución para abordar este problema mediante la creación de nuevos suministros de agua ha sido la desalinización: extraer la sal del agua del mar y hacer que sea adecuada para el consumo humano. Según la Asociación Internacional de Desalinización, en la actualidad más de 300 millones de personas obtienen su agua de plantas de desalinización a nivel mundial.

Mediante el uso de diferentes tecnologías, el proceso de desalinización puede producir distintas calidades de agua dulce para diferentes aplicaciones, de acuerdo con los estándares internacionales de calidad. Por ejemplo, el agua ultrapura es apta para beber, mientras que el agua potable es adecuada para otros fines, como la agricultura o el uso industrial.

En las regiones con escasez de agua, las tecnologías de desalinización han sido particularmente exitosas. Actualmente, hay cerca de 16 000 plantas a nivel mundial, ya sea operativas o en construcción[14], que producen alrededor de 95 millones de m3/día de agua desalinizada para uso humano, de los cuales el 48 % se produce en la región de Oriente Medio y África del Norte[15]. Entre ellas se incluye la planta de desalinización de Almar Water Solutions en Mombasa (Kenia), que, una vez completada, suministrará más de 100 000 metros cúbicos de agua potable a más de un millón de personas.

Desalination by Region
No obstante, la desalinización tiene sus propios desafíos. Existen dos tipos principales de tecnologías de desalinización: térmica, que calienta el agua y luego captura la condensación, y ósmosis inversa (RO), que fuerza el agua del mar a través de una membrana. Ambos son muy caros de construir y requieren una gran cantidad de energía para funcionar. Una típica planta de ósmosis inversa consume un promedio de entre 10 y 13 kilovatios hora de energía por cada 3,7 metros cúbicos procesados[16]. Además, las emisiones de gases de efecto invernadero creadas por las plantas, en su mayoría alimentadas con combustibles fósiles, contribuyen significativamente al calentamiento global. Por ejemplo, el Banco Mundial estima que las aproximadamente 30 plantas de desalinización de Arabia Saudí consumen alrededor de 300 000 barriles de petróleo crudo al día[17].

También hay impactos ecológicos. Como resultado del proceso de desalinización se produce una sustancia concentrada de agua salada conocida como salmuera. Esta se elimina devolviéndola al océano y, si no se hace correctamente dispersándola en grandes áreas, puede agotar el oxígeno del océano y tener un impacto negativo en la vida marina. También puede contener compuestos químicos dañinos de cobre y cloro que terminan en el agua de mar.[18]. De hecho, un estudio de 2019 del Instituto Universitario de las Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud (UNU-INWEH)[19] descubrió que el problema de los desperdicios de salmuera se había subestimado en un 50 %.

Otro problema proviene de la absorción de agua del mar para su procesamiento. Cuando un pez u otro organismo grande se atasca en la pantalla de admisión, muere o se lesiona. Además, las larvas de los peces, los huevos y el plancton son absorbidos por el sistema y no sobreviven.

También existen condiciones geográficas que hacen que algunas ubicaciones no sean adecuadas para plantas de desalinización. El agua es pesada y muy cara de levantar o transportar, lo que significa que una planta desalinizadora necesita estar cerca de su materia prima, es decir, el mar. Asimismo, necesita estar cerca de su mercado o punto de uso y, geográficamente, no debería estar muy por debajo de su mercado, ya que la elevación mediante bombeo es muy costosa. Por lo tanto, la ubicación típica de una planta de desalinización es a lo largo de una ciudad o zona industrial costera, abasteciendo una demanda industrial, comercial o doméstica relativamente solvente.

Se están desarrollando nuevas tecnologías de desalinización que tienen como objetivo abordar algunos de estos problemas, como la desalinización con energía solar. Los ejemplos incluyen un sistema de desalinización con energía solar en China, que puede proporcionar más de 5,5 litros de agua potable fresca por hora con un metro cuadrado de paneles solares[20], y la organización sin ánimo de lucro GivePower, que suministra sistemas de desalinización que funcionan con baterías solares a las comunidades pobres de Kenia y Haití[21].

También se están tomando medidas para reducir la generación de salmuera a través de los sistemas de Descarga Cero de Líquidos (ZLD), a través de los que se purifican y se reciclan todas las aguas residuales, por lo que al final del proceso la descarga es “cero”[22].

Sin embargo, no existe ningún atajo hacia una desalinización barata, verde y limpia como respuesta a las necesidades de agua de la humanidad. Se necesitan urgentemente alternativas más sostenibles, y las aguas residuales podrían ser clave para la solución.

En palabras de la Dirección de Medio Ambiente de la Comisión Europea:

En comparación con las fuentes alternativas de suministro de agua, como la desalinización o el trasvase de agua, la reutilización del agua a menudo tiene menores costes de inversión y energía, y también contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.”[23]

Muharraq Wastewater Plant Bahrain
La planta de tratamiento de aguas residuales de Muharraq, en el Reino de Baréin, en la que Almar Water Solutions tiene una participación importante, procesa 100 000 metros cúbicos por día e incluye la primera tubería troncal de alcantarillado por gravedad de 16,5 km de profundidad en la región del CCEAG y una red de recolección de aguas residuales.

Si no se malgasta, no falta

El creciente nivel de inversión e innovación en torno a los sistemas de tratamiento de aguas residuales.

Invertir eficientemente en el tratamiento de aguas residuales y otras infraestructuras de saneamiento es crucial para lograr beneficios de salud pública, cuidar el medio ambiente y mejorar la calidad de vida. Además, los servicios de agua, saneamiento e higiene gestionados de forma segura son fundamentales para prevenir enfermedades y proteger la salud humana durante los brotes de enfermedades infecciosas, incluida la pandemia actual.

Generalmente, las aguas residuales tratadas se definen como el agua utilizada por un negocio, hogar o industria que ha sido tratada para eliminar sus contaminantes y es adecuada para su descarga. Los procesos de tratado pueden producir diferentes calidades de producto final para satisfacer la demanda de varios sectores, incluidos la industria y la agricultura. Se puede procesar de manera que apoye el medio ambiente y se puede reutilizar como agua potable. Además, los subproductos del tratamiento de aguas residuales se pueden utilizar en la agricultura y la generación de energía, haciendo que las plantas de tratamiento de aguas residuales sean más sostenibles desde un punto de vista ambiental y financiero.

Sin embargo, alrededor del 80 % de las aguas residuales del mundo se liberan al medio ambiente sin un tratamiento adecuado,[24] es decir, son un recurso valioso que literalmente desaparece por el desagüe ante nuestros ojos.

Esta oportunidad perdida se reconoce cada vez más y se acepta que el tratamiento de aguas residuales puede proporcionar una solución rentable, flexible y sostenible a la escasez de agua, complementando el desarrollo del sector de la desalinización.

“En un momento en el que el 36 % de la población mundial vive en regiones con escasez de agua, el tratamiento de aguas residuales para su reutilización es parte de la solución a los problemas de escasez de agua y contaminación”, dice Jennifer Sara, Directora Global, Práctica Global del Agua del Banco Mundial. “Una vez tratada, puede usarse para reemplazar el agua dulce para riego, procesos industriales o fines recreativos. También se puede utilizar para mantener el flujo ambiental y los subproductos de su tratamiento pueden generar energía y nutrientes.”

Tradicionalmente, la inversión en sistemas de aguas residuales se veía obstaculizada por cuatro barreras clave:

  • Falta de conciencia pública y comprensión, lo que lleva a percepciones negativas hacia la reutilización de aguas residuales.
  • Barreras tecnológicas, financieras y regulatorias a nivel local o regional que obstaculizan la inversión en soluciones de aguas residuales. Por ejemplo, especificaciones hídricas locales que no reconocen el uso de agua reciclada.
  • Falta de incentivos económicos para desarrolladores o usuarios de soluciones de aguas residuales.
  • Falta de acción gubernamental para requerir un mayor uso de agua reciclada

Sin embargo, en los últimos años, estas barreras han ido disminuyendo gradualmente, lo que refleja tanto un cambio de enfoque en nombre de las autoridades, como las crecientes preocupaciones globales sobre el cambio climático y la sostenibilidad en general.

Carlos Cosin, Almar Water Solutions
Carlos Cosin
Director ejecutivo (CEO)
Almar Water Solutions

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU también han ayudado en este sentido. Han centrado la atención en la crisis climática y la gente ha reconocido que debemos actuar ahora, antes de que sea demasiado tarde”, dice Carlos Cosín, CEO de Almar Water Solutions, parte de Abdul Latif Jameel Energy & Environmental Services.

El mercado global para el reciclaje y la reutilización de aguas residuales fue de alrededor de 12,2 mil millones de USD en 2016, y se estima que alcanzará los 22,3 mil millones de USD para 2021, según la Asociación Internacional del Agua.[25]. La capacidad de reutilización global contratada casi se ha duplicado desde 2010, y la capacidad contratada acumulada aumentó de 59,7 millones de metros cúbicos por día (m3/d) en 2009 a 118 millones en 2017[26], con China representando el 49 % de la capacidad contratada entre 2010 y 2017.

 Hay algunos países y ciudades notables que demuestran el potencial de las aguas residuales para transformar los suministros de agua:

San Diego

El sueño de California

El Libro 22 del Código de Regulaciones Federales de California enumera 40 usos específicos permitidos para el agua reciclada terciaria desinfectada (como riego de parques), 24 usos específicos permitidos para el agua reciclada secundaria desinfectada (como riego de alimentos para animales y otros cultivos no procesados), y 7 usos específicos permitidos para el agua reciclada secundaria no desinfectada (como usos industriales).

Otros usos permitidos del agua reciclada desinfectada incluyen el riego de cultivos alimentarios y el paisajismo residencial, el aire acondicionado, la lavandería comercial, las fuentes decorativas y las cisternas de los aseos en edificios comerciales.

Aunque no permite el uso de agua potable reciclada, sí permite que el agua reciclada se inyecte de nuevo en el sistema de agua y se procese normalmente en los suministros de agua domésticos.

A nivel local, el Proyecto de Demostración de Purificación de Agua de San Diego en 2012 mostró que las aguas residuales podían convertirse en un suministro de agua purificada local “fiable, sostenible y diversificado”, adecuado para beber, con una aprobación pública para la reutilización del agua que aumentó del 26 % en 2004 al 73 % en 2012. El proyecto, ahora conocido como “Pure Water San Diego”, fue ganador en 2015 del Premio del Agua de US Water Alliance y tiene como objetivo suministrar a la ciudad con más de 300 mil metros cúbicos de agua potable local para 2035[27].

Singapore

La ciudad del Merlión

Singapur es otro estandarte del éxito de las aguas residuales. Su iniciativa NEWater utiliza un proceso de microfiltración, ósmosis inversa, desinfección ultravioleta y equilibrio alcalino de pH para abastecer el 40 % de las necesidades actuales de agua de la ciudad-estado para fines ultralimpios y potables desde cinco plantas de tratamiento de agua. Su objetivo es alcanzar el 55% para 2060[28].

Singapore NEWater
De manera similar, la ciudad de Áqaba en Jordania, uno de los países con mayor escasez de agua del mundo, recolecta y trata el 90 % de sus aguas residuales, alrededor de 31 000 millones de m3/d. La estrategia de recuperación de recursos de la ciudad ha ayudado a reducir sus emisiones de carbono, ecologizar sus paisajes urbanos, apoyar tanto el turismo como la salud pública y generar más de 4 millones de USD para Aqaba Water Company (AWC)[29]. Asimismo, la nueva legislación en Manilla, la capital de Filipinas, insta a todas las partes interesadas a gestionar y reutilizar el 100 % de sus aguas residuales para 2028.[30]

 

“Lugares como California y Singapur han demostrado que, cuando se tiene la voluntad política, es posible”, dice Cosín.

Almar Water Solutions también está transfiriendo su liderazgo en tecnología de desalinización a soluciones sostenibles de tratamiento de aguas residuales. Esto incluye una participación importante en una planta de tratamiento de aguas residuales de última generación con capacidad para 100 000 m3/d y un sistema de transporte de alcantarillado en Muharraq, Baréin. Esto sigue a la adjudicación de un contrato para desarrollar una planta desalinizadora de 450 000 m3/d en Al Shuqaiq, una ciudad costera de Arabia Saudí. Con una superficie equivalente a 34 campos de fútbol, la planta de Shuqaiq proporcionará agua potable fiable a 1,8 millones de personas a lo largo de 25 años y creará 700 empleos[31].

Del mismo modo, en Egipto, donde 7,3 millones de personas no tienen acceso a agua potable y 8,4 millones están privados de un saneamiento adecuado, Almar Water Solutions se está asociando con HA Utilities para desarrollar proyectos de gestión de aguas residuales en todo el país.

Europa muestra el camino

Hasta hace poco, la situación en Europa estaba fragmentada, lo que reflejaba la disparidad de legislaciones y agendas nacionales. Por ejemplo, la urgencia de la escasez de agua es menos prioritaria para el norte de Europa que para los países más cálidos del sur, como España, Italia o Grecia. Durante mucho tiempo, España ha sido una firme defensora del tratamiento de aguas residuales. Lidera el mercado europeo de reutilización de aguas residuales desde que introdujo una estrategia nacional de reutilización de agua en 2010, con grandes proyectos destinados a usuarios agrícolas.

“España usa entre un 10 % y un 12 % de agua reciclada, y la tendencia va en aumento. En algunas regiones, como Murcia y las Islas Canarias, la cifra alcanza el 25 % y sigue creciendo”, dice Cosín.

EU Waste-water Graphic

En 2020, cuando el Parlamento Europeo aprobó el Reglamento sobre reutilización del agua, la UE dio un gran paso adelante hacia un marco de reutilización del agua paneuropeo consistente y coherente. La nueva ley define por primera vez los requisitos mínimos a nivel europeo para que el agua recuperada (es decir, las aguas residuales urbanas que han sido tratadas en una planta de recuperación) se utilice con fines agrícolas de manera segura, protegiendo a las personas y al medio ambiente.

Esta es la primera vez que la UE define una legislación de este tipo, que tiene el potencial de aumentar su reutilización de agua de los 1,1 billones de metros cúbicos por año actuales a 6,6 billones. La nueva regulación también tiene como objetivo reducir la sobreexplotación de los acuíferos, considerada una de las mayores amenazas para los recursos hídricos de Europa[32].

“El agua es un recurso muy valioso. Tiene sentido establecer estándares mínimos armonizados para garantizar la calidad del agua recuperada y supervisar su cumplimiento para que nuestros agricultores puedan aprovecharla. Parte de esto consiste en aprender de la experiencia de algunos Estados miembros que han estado reutilizando agua con éxito durante décadas”, dijo Ioan Deneș, Ministro de Recursos Hídricos y Bosques de la UE.

¿Mares más tranquilos por delante?

La nueva regulación de la UE es un gran paso adelante y podría catapultar a Europa a las primeras filas del sector de la reutilización del agua, estimulando una nueva ola de inversión e innovación. Sin embargo, habrá que afrontar muchos desafíos antes de que esta tecnología vital sea realmente capaz de desplegar su potencial a escala mundial.

“Se necesita un marco global. Actualmente, las regiones y los países están trabajando para establecer sus propias regulaciones, en lugar de adoptar un enfoque más unificado. Aunque ya hemos visto directivas comunes, por ejemplo, en Europa, este será el mayor desafío en los próximos 10 años”, dice Carlos Cosín.

Para lograr esto, las ONG supranacionales, las autoridades gubernamentales, las empresas hídricas, los investigadores y las comunidades deberán trabajar juntos para desbloquear los avances necesarios para garantizar los suministros de agua seguros, limpios y sostenibles de los que depende nuestra sociedad.

Como comenta Fady Jameel, presidente adjunto y vicepresidente de Abdul Latif Jameel, que aboga desde hace mucho tiempo por abordar los problemas de la crisis mundial del agua:

“Solo podremos construir una industria de tratamiento de aguas residuales innovadora, capaz de desempeñar un papel fundamental en la seguridad hídrica y el desarrollo global, si damos prioridad al desafío del agua y alentamos la inversión, la innovación y las asociaciones en toda la sociedad.”

La buena noticia es que, a diferencia de los minerales o los combustibles fósiles, el agua es casi infinitamente renovable. Además de ser nuestro recurso más abundante, también es uno de los activos más importantes que debemos proteger.

[1] http://www.fao.org/zhc/detail-events/en/c/880881/

[2] http://www.mckinsey.com/business-functions/sustainability/our-insights/water-a-human-and-business-priority?cid=eml-web

[3] https://www.economist.com/special-report/2018/08/14/priceless

[4] http://www.fao.org/zhc/detail-events/en/c/880881/

[5] http://www.mckinsey.com/business-functions/sustainability/our-insights/water-a-human-and-business-priority?cid=eml-web

[6] https://www.unwater.org/publications/world-water-development-report-2020/

[7] https://www.unenvironment.org/news-and-stories/press-release/half-world-face-severe-water-stress-2030-unless-water-use-decoupled

[8] https://www.worldbank.org/en/topic/water/publication/high-and-dry-climate-change-water-and-the-economy

[9] https://www.weforum.org/press/2020/01/burning-planet-climate-fires-and-political-flame-wars-rage

[10] http://www.fao.org/zhc/detail-events/en/c/880881/

[11] https://www.economist.com/special-report/2018/08/14/priceless

[12] https://www.unwater.org/publications/world-water-development-report-2020/

[13] https://www.unwater.org/publications/world-water-development-report-2020/

[14] https://www.nationalgeographic.com/environment/2019/01/desalination-plants-produce-twice-as-much-waste-brine-as-thought/

[15] https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0048969718349167

[16] https://www.nationalgeographic.com/environment/2019/01/desalination-plants-produce-twice-as-much-waste-brine-as-thought/

[17] http://documents.worldbank.org/curated/en/476041552622967264/pdf/135312-WP-PUBLIC-14-3-2019-12-3-35-W.pdf

[18] https://www.nationalgeographic.com/environment/2019/01/desalination-plants-produce-twice-as-much-waste-brine-as-thought/

[19] https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0048969718349167

[20] http://news.mit.edu/2020/passive-solar-powered-water-desalination-0207

[21] https://www.pv-magazine.com/2020/02/06/a-new-solar-desalination-system-to-address-water-scarcity/

[22] https://www.aquatech.com/solutions/zero-liquid-discharge/

[23] https://ec.europa.eu/environment/water/reuse.htm

[24] https://www.worldbank.org/en/news/press-release/2020/03/19/wastewater-a-resource-that-can-pay-dividends-for-people-the-environment-and-economies-says-world-bank

[25] https://reliefweb.int/report/world/wastewater-report-2018-reuse-opportunity

[26] https://www.aquatechtrade.com/news/water-reuse/spain-and-china-continue-as-water-reuse-heavyweights/

[27] https://www.sandiego.gov/public-utilities/sustainability/pure-water-sd

[28] https://www.pub.gov.sg/watersupply/fournationaltaps/newater

[29] https://reliefweb.int/sites/reliefweb.int/files/resources/OFID%20Wastewater%20report%202018%20screen.pdf

[30] https://reliefweb.int/sites/reliefweb.int/files/resources/OFID%20Wastewater%20report%202018%20screen.pdf

[31] https://www.almarwater.com/2019/05/09/almar-water-solutions-to-acquire-mubadala-infrastructure-partners-investment-in-muharraq-sewage-treatment-plant-in-bahrain/

[32] https://www.consilium.europa.eu/en/press/press-releases/2020/04/07/water-reuse-for-agricultural-irrigation-council-adopts-new-rules/